La abogada especialista en derecho de aguas Teresa Reíllo centró su intervención del 16 de abril en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes en los desafíos jurídicos que plantea la gestión de las aguas subterráneas en el actual contexto normativo europeo.

Durante su ponencia, titulada “Retos de la Directiva Marco del Agua para las aguas subterráneas: análisis y propuestas”, Reíllo advirtió sobre el impacto creciente de la regulación ambiental en el regadío, especialmente en lo relativo a concesiones, planificación hidrológica y disponibilidad de recursos.

Ante cerca de un millar de representantes del sector, la experta subrayó que el horizonte 2027 de la Directiva Marco del Agua introduce objetivos especialmente exigentes que pueden generar tensiones con la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.

Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue la alerta sobre la creciente inseguridad jurídica que afecta a los regantes, derivada tanto de cambios normativos como de decisiones administrativas y judiciales que condicionan la gestión del agua.

Reíllo también destacó el aumento de la judicialización en materia hídrica, con resoluciones que están influyendo de manera directa en la planificación de los recursos y en la toma de decisiones por parte de las administraciones.

En este contexto, defendió el papel clave de las Comunidades de Regantes como estructuras de gobernanza colectiva, capaces de garantizar un uso eficiente y ordenado del agua.

Asimismo, hizo un llamamiento a la participación activa del sector en los procesos regulatorios para asegurar que la normativa tenga en cuenta la realidad del regadío.

Su intervención puso de relieve que el futuro del sector dependerá, en gran medida, de su capacidad para adaptarse a un marco jurídico cada vez más exigente.