Las Comunidades Autónomas reclamaron en Ciudad Real una política hídrica estable y más apoyo al regadío
Representantes de seis comunidades autónomas participaron en el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes en la mesa redonda titulada “Posicionamiento de las Comunidades Autónomas ante el regadío”, donde coincidieron en reclamar una política hídrica estable, nuevas inversiones en infraestructuras y un mayor respaldo institucional para garantizar el futuro del regadío español.
En el debate intervinieron Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua y Pesca de la Comunitat Valenciana; Sara Rubira, consejera de Agricultura de la Región de Murcia; Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha; Jorge Llorente, viceconsejero de Agricultura de Castilla y León; Yohana Balas, directora general de Infraestructuras de Extremadura; y Xavier Gispert, director general de Regadío y Espacios Agrarios de la Generalitat de Catalunya.

Durante la sesión, los distintos representantes autonómicos defendieron el carácter estratégico del regadío para garantizar la producción de alimentos, sostener la economía rural y fijar población en numerosas zonas agrícolas españolas.
Uno de los asuntos que centró el debate fue la necesidad de reforzar las inversiones en modernización y eficiencia hídrica. Los participantes destacaron el esfuerzo que están realizando las Comunidades de Regantes para incorporar tecnologías de precisión, sistemas de telecontrol y herramientas digitales que permitan optimizar el uso del agua y reducir consumos energéticos.
La representante murciana Sara Rubira reivindicó el modelo de reutilización y eficiencia hídrica de la Región de Murcia, subrayando la importancia del trasvase Tajo-Segura y reclamando una política nacional del agua basada en la planificación y la solidaridad entre territorios.
En una línea similar, Miguel Barrachina defendió la necesidad de garantizar recursos hídricos suficientes para el Levante español y apostó por impulsar nuevas infraestructuras hidráulicas y una mayor interconexión entre cuencas.
Por parte de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán puso el acento en la modernización y sostenibilidad del regadío regional, defendiendo la necesidad de compatibilizar desarrollo agrario y protección ambiental. Asimismo, desde el Gobierno castellanomanchego se mostró preocupación por las consecuencias que podría tener el horizonte 2027 de la Directiva Marco del Agua sobre determinadas concesiones y aprovechamientos hídricos.
Los representantes de Castilla y León, Extremadura y Catalunya coincidieron también en la importancia de seguir impulsando la modernización de regadíos y de reforzar la seguridad hídrica como herramienta clave frente al cambio climático y la creciente irregularidad de las precipitaciones.
La mesa redonda se celebró en el marco del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes organizado por FENACORE y la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Mancha Occidental II, que reunió en Ciudad Real a cerca de un millar de representantes del regadío español bajo el lema “El agua nos une, el futuro nos convoca”.