Riegos del Alto Aragón y la Comunidad General de Regantes del Canal de Aragón y Cataluña recibieron el pasado 10 de junio, en Fraga, el XXVIII Galardón Félix de Azara, concedido por la Diputación Provincial de Huesca al conjunto de los regantes de la provincia.

El reconocimiento fue recogido por José Antonio Pradas, presidente de Riegos del Alto Aragón, y José Luis Pérez, presidente del Canal de Aragón y Cataluña, quienes intervinieron en igualdad de representación para destacar la aportación del regadío al desarrollo económico, social y territorial del Alto Aragón.

La Diputación ha querido reconocer el trabajo desarrollado durante generaciones por los regantes, así como su contribución a la producción de alimentos, el abastecimiento de la población, la creación de empleo, la fijación de habitantes en el medio rural y la conservación del territorio.

Durante su intervención, José Antonio Pradas expresó el honor que supone recibir el máximo galardón de la institución provincial. También destacó la presencia de Riegos del Alto Aragón en el entorno de Fraga, a través de los sectores III y V, y el avance de actuaciones hidráulicas como las obras del sifón de Cardiel. La cuantía económica correspondiente a la entidad será donada a la Asociación Española Contra el Cáncer en Aragón.

Por su parte, José Luis Pérez resaltó la importancia de Fraga dentro de la zona regable del Canal de Aragón y Cataluña y recordó la estrecha relación entre la actividad de los regantes y el medio natural. Asimismo, hizo extensivo el premio a los regantes de la provincia de Lleida que forman parte del sistema y anunció que la dotación recibida será destinada a Cáritas.

La gala puso de relieve la importancia de los dos grandes sistemas de regadío de la provincia, que han transformado tierras áridas en espacios productivos y continúan avanzando en modernización, digitalización, automatización y uso eficiente del agua.

Con este premio, Riegos del Alto Aragón y el Canal de Aragón y Cataluña trasladaron el reconocimiento a todos los regantes oscenses, verdaderos protagonistas de una actividad esencial para el futuro del medio rural.