Regantes y Administración analizaron en Ciudad Real los desafíos del cuarto ciclo de planificación hidrológica
Representantes de la Administración hidráulica y de los usuarios del agua debatieron en el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes sobre los principales retos que afrontará el regadío español en el marco del cuarto ciclo de planificación hidrológica, un proceso que marcará el futuro de la gestión del agua durante los próximos años.
La mesa redonda, titulada “El 4º ciclo de planificación hidrológica y el regadío”, estuvo moderada por Ángel García Cantón, miembro del Comité Asesor de FENACORE, y reunió a Sandra Puig, subdirectora general de Planificación Hidrológica; Miguel Ángel García Vera, jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Ebro; Ramón Jiménez, secretario de la Comunidad de Regantes del Pantano de Rosarito y representante de los usuarios del Tajo; José Manuel Cepeda, presidente de Feragua y representante de los usuarios del Guadalquivir; y Ernesto Serra, director general de la Comunidad General de Usuarios Canal Júcar-Turia.

Durante el debate, Sandra Puig explicó que el nuevo ciclo de planificación deberá adaptarse a un escenario marcado por el cambio climático, la creciente irregularidad de las precipitaciones y las mayores exigencias ambientales derivadas de la Directiva Marco del Agua.
La representante ministerial señaló que entre los principales retos figuran la gestión de caudales ecológicos, la mejora del estado de las masas de agua y la adaptación de los sistemas de explotación a una disponibilidad hídrica potencialmente menor.
Por parte de los usuarios, los representantes de distintas cuencas mostraron preocupación por las consecuencias que determinadas medidas podrían tener sobre las dotaciones de riego y sobre la viabilidad de numerosas explotaciones agrarias.
Ramón Jiménez advirtió sobre la situación de incertidumbre existente en la cuenca del Tajo, mientras que José Manuel Cepeda defendió la necesidad de que las políticas ambientales europeas tengan en cuenta la importancia estratégica del regadío para garantizar la producción alimentaria y la economía rural.
En la misma línea, Ernesto Serra insistió en la necesidad de mantener una planificación equilibrada que compatibilice sostenibilidad ambiental y actividad agraria, evitando restricciones que comprometan el futuro del sector.
Los participantes coincidieron además en reclamar nuevas inversiones en modernización, regulación e infraestructuras hidráulicas, así como en la importancia de avanzar en digitalización y eficiencia hídrica para mejorar la gestión del agua.
La sesión formó parte del programa técnico del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real bajo el lema “El agua nos une, el futuro nos convoca”, y que reunió a cerca de mil representantes del regadío español.