Madrid, 28 de octubre de 2026 – La Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore) ha trasladado a los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones generales del 29 de noviembre un conjunto de propuestas y de necesidades del regadío para incluirlas en el debate electoral con el objetivo de garantizar la disponibilidad de agua, reforzar la seguridad hídrica y asegurar la viabilidad de las explotaciones agrarias.

Entre sus prioridades, Fenacore reclama la necesidad de alcanzar un Pacto de Estado del Agua que aporte estabilidad a la política hidráulica más allá de los ciclos electorales, ejecutar las infraestructuras hidráulicas pendientes, mejorar la planificación y gestión de los recursos hídricos y continuar con la modernización de los regadíos asegurando la financiación necesaria para estas actuaciones. Asimismo, reivindica que la normativa europea tenga en cuenta las particularidades de España y las necesidades reales del sector agrario.

Las 8 prioridades de Fenacore para el regadío español son:

  • Un Pacto de Estado del Agua.

Un pacto nacional que permita abordar la política del agua con criterios técnicos, científicos y económicos, al margen de la confrontación política y de los ciclos electorales. El objetivo es establecer compromisos estables y a largo plazo que reduzcan la incertidumbre de las comunidades de regantes y permitan planificar las inversiones necesarias para garantizar el suministro de agua.

  • Ejecutar las infraestructuras hidráulicas pendientes en los Planes Hidrológicos.

La Federación reclama la ejecución efectiva de las infraestructuras previstas en los planes hidrológicos aprobados, con un calendario público, presupuesto asignado y plazos definidos, en particular los embalses, por su papel en la regulación de los recursos hídricos y la garantía de disponibilidad de agua. Para asegurar su cumplimiento, propone reforzar el seguimiento mediante informes anuales que detallen las cantidades presupuestadas, las inversiones ejecutadas y las actuaciones pendientes, así como establecer mecanismos correctores que permitan subsanar los incumplimientos y traducir la planificación en actuaciones reales.

  • Reforzar la inversión en el mantenimiento de canales e infraestructuras.

Pide mayor compromiso de la Administración General del Estado con la conservación, el mantenimiento y la seguridad de las presas, embalses, canales y otras infraestructuras hidráulicas de titularidad estatal, muchas de las cuales presentan un importante grado de envejecimiento. Para ello, propone una dotación presupuestaria mínima de 100 millones de euros anuales y estudiar la posibilidad de recurrir a fondos europeos FEDER. Asimismo, defiende que estas inversiones se puedan amortizar en un periodo de 25 años, en lugar de computarse íntegramente como gasto anual, para facilitar su financiación y planificación a largo plazo.

  •  Continuar apostando por la modernización de los regadíos y garantizar su financiación.

Reclama un compromiso firme con la modernización del regadío español, herramienta clave para mejorar la eficiencia en el uso del agua, optimizar los recursos disponibles y reforzar la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones agrarias, asegurando los recursos económicos necesarios para dar continuidad a los proyectos. Para ello, propone negociar con la Unión Europea la ampliación o renovación de los fondos destinados a estas actuaciones, mantener los planes de digitalización vinculados al PERTE y extender a todas las comunidades autónomas la fórmula de colaboración entre estas, SEIASA y los regantes para cofinanciar las inversiones.

  •  Revisar los caudales ecológicos.

Fenacore reclama una metodología homogénea y transparente para establecer los caudales ecológicos en las distintas cuencas hidrográficas, que permita evaluar y cuantificar su impacto sobre la disponibilidad de agua para riego. Estas decisiones deben apoyarse en criterios técnicos y considerar las características de cada cuenca, así como sus efectos sobre los usos del agua.

  •  Mejorar la planificación frente a sequías e inundaciones.

Solicita reforzar la capacidad de regulación hídrica y mejorar los mecanismos de prevención y respuesta ante fenómenos extremos. Entre sus propuestas figuran el desarrollo de protocolos de gestión de sequías, la implantación de sistemas de alerta, el aprovechamiento de los episodios de abundancia de agua y una mayor coordinación entre cuencas y administraciones para optimizar los recursos disponibles.

  • Elaborar un plan realista para las aguas subterráneas.

Es urgente desarrollar un plan para alcanzar los objetivos europeos de buen estado de las aguas subterráneas en 2027, basado en criterios técnicos y en la realidad específica de cada acuífero. La Federación considera necesario compatibilizar la recuperación y protección de estas masas de agua con la disponibilidad de recursos para el regadío, evitando que las medidas adoptadas comprometan la viabilidad de las explotaciones agrarias.

  •  Defender ante la Unión Europea las particularidades del regadío español.

Defender ante las instituciones europeas una aplicación de la normativa ambiental y agraria que tenga en cuenta las particularidades hidrológicas de España, la disponibilidad real de recursos hídricos y la viabilidad económica de las explotaciones. Asimismo, reclama incorporar cláusulas espejo en los acuerdos comerciales, simplificar la burocracia y garantizar la rentabilidad agraria como elementos esenciales para proteger la seguridad alimentaria.

Desde Fenacore calificamos estas peticiones “como un documento base desde el que seguir definiendo con el futuro gobierno el futuro del regadío, un futuro que debe pasar por sacar el agua de la pelea política, construir políticas con menos ideología y más equilibrio y contribuir a que los regantes tengan en la sociedad el protagonismo que merece un sector fundamental para garantizar la producción de alimentos, evitar el abandono rural y mitigar los efectos más adversos del cambio climático”.