FENACORE entrega su medalla de oro a Francisco Rodríguez Mulero, presidente de SEIASA
Durante el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que ha inaugurado el ministro Luis Planas
Madrid, 14 de abril de 2026.- La Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (FENACORE) ha entregado su medalla de oro a Francisco Rodríguez Mulero, presidente de SEIASA, en reconocimiento a su dedicación al sector agrario a lo largo de toda su trayectoria profesional.
El acto de entrega de la mayor distinción que otorga la Federación ha tenido lugar durante la apertura del XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, que reúne esta semana en Ciudad Real a más de 800 personas para analizar el futuro del regadío español, y que ha inaugurado esta mañana el ministro de Agricultura, Luis Planas.
Ingeniero agrónomo y servidor público durante décadas, Rodríguez Mulero dirige SEIASA desde 2020. Más allá de su trayectoria, FENACORE ha querido destacar especialmente su compromiso con el regadío y con los regantes. Durante sus 25 años de historia, SEIASA ha desempeñado un papel clave en la transformación del regadío en España. En este tiempo, ha movilizado más de 2.800 millones de euros, ha permitido la modernización de más de 799.000 hectáreas y ha beneficiado a más de 255.000 regantes, contribuyendo de forma decisiva a la evolución del sector.
La colaboración entre FENACORE y SEIASA se ha caracterizado por el diálogo y la capacidad de alcanzar acuerdos, incluso en los momentos más complejos. Bajo la presidencia de Rodríguez Mulero, la entidad ha reforzado su papel y ha impulsado de manera significativa la modernización del regadío. Uno de los hitos más relevantes ha sido la gestión de los fondos europeos Next Generation, cuya asignación al regadío fue defendida por FENACORE.
Gracias a ello, se ha puesto en marcha una inversión histórica de más de 2.300 millones de euros para el periodo 2021-2027, lo que supone una apuesta sin precedentes por el futuro del regadío en España. Más allá de las cifras, FENACORE asegura que esta inversión contribuye a garantizar la viabilidad de las explotaciones agrarias, favorece la incorporación de jóvenes al campo y refuerza el desarrollo del medio rural.
