Manejo del riego con medidas de potencial hídrico de tallo
Introducción
El sector de la agricultura está avanzando gracias a la utilización de la tecnología que se está aplicando, la cual está ayudando a los agricultores a realizar una mejor gestión de los recursos agrícolas basándose en datos objetivos tomados en campo, que eliminan el riesgo derivado de las actuaciones que han sido tomadas de forma subjetiva, o lo que es lo mismo con un grado importante de incertidumbre.
Sabemos que el resultado productivo de un cultivo y una variedad lo proporciona el conjunto de interacciones entre genotipo, ambiente y suelo, difíciles de separar y en el que el factor agua es decisivo. Una forma de tener una visión general de la afección de dichas interacciones sobre el cultivo es mediante la medida de los potenciales hídricos tomados en planta, que nos proporcionarán una información objetiva que nos servirá para tomar la decisión de cuándo es necesario regar.
Hay diferentes protocolos de medir el potencial hídrico en plantas. Uno de los más habituales y con muy buenos resultados es el potencial hídrico de tallo a medio día solar. Esta técnica comenzó a usarse en investigación, pero al tratarse de una metodología sencilla y fácil de utilizar, está siendo implementada en explotaciones comerciales.
Potencial hídrico de tallo
El potencial hídrico se mide en hojas que han sido envueltas con una lámina de plástico y papel de aluminio, como mínimo 30 minutos antes de la medición, cuando la demanda de evaporación suele ser máxima, y las plantas están sometidas al mayor estrés hídrico. El equipo empleado para la medición del mismo es la cámara de presión tipo Scholander (Figura 1a). Es un método destructivo, ya que se introduce una hoja en la cámara cerrada herméticamente, con el peciolo fuera de la misma. Posteriormente se introduce nitrógeno gaseoso hasta que se observa la aparición de agua en el extremo del peciolo que queda fuera de la cámara. Se detiene el flujo de gas y la presión que marque el manómetro del equipo es la que se corresponde, con signo contrario, al potencial hídrico de la planta, o lo que es lo mismo, la presión a la que está el agua retenida en la planta, por tanto, cuanto más hidratada esté una planta, menos presión será necesaria realizar para que expulse el agua de sus estructuras internas. Existen factores internos y externos que regulan el proceso, por lo que ante igualdad de factores externos (suelo y clima), son los factores internos los que marcarían las diferencias. Por tanto, ante condiciones ambientales y edáficas iguales, diferentes cultivos e incluso diferentes variedades de un mismo cultivo, presentarán niveles de potencial hídrico de tallo distintos.
Una variante de la cámara de presión que se ha indicado es la que no es necesaria la utilización de una bombona de nitrógeno gaseoso, ya que la presión es dada de forma manual por la carrera de un pistón (Figura 1b). La bomba de aire está equipada con un reposapiés para facilitar el manejo. Por cada carrera del pistón, la presión incrementa entre 1 y 4 bar. La ventaja es que es menos pesada, pudiendo ser más manejable a nivel de agricultor. El inconveniente es que está limitada a 20 Bar (2MPa), por lo que en determinados cultivos y con estrés severo, no se podría utilizar.
Potenciales hídricos de tallo en diferentes cultivos
Cada cultivo presenta unos valores de potencial ante mismas condiciones edáficas y ambientales. Por tanto, el valor umbral de potencial hídrico que presentan cada uno de los cultivos para indicarnos su nivel de estrés (ninguno, moderado o muy estresado), es diferente de unos a otros. La tabla 1 resume unos potenciales hídricos que podrían ser considerados como referencia para cuatro cultivos leñosos cultivados en zonas de clima semiárido del territorio nacional, en función del nivel de estrés hídrico.
| Cultivo | Nivel de estrés hídrico (MPa) | ||
| Sin estrés | Estrés moderado | Estrés elevado | |
| Almendro | -0,6 a -1,0 | -1,0 a -1,5 | Menor a -1,5 |
| Olivo | -0,6 a -1,2 | -1,2 a -1,9 | Menor a -1,9 |
| Pistachero | -0,6 a -1,5 | -1,5 a -2,0 | Menor a -2,0 |
| Vid vinificación | -0,6 a -0,8 | -0,8 a -1,1 | Menor a -1,1 |
A modo de ejemplo, la figura 2 muestra las medidas de potencial de tallo a medio día solar en tres plantaciones de almendro: una de ellas regada al 100%; otra regada por debajo de las necesidades de riego máximas; y la tercera de ellas se trata de una plantación de secano. Se observa que los potenciales de la regada al 100% se encuentran en la zona sin estrés hídrico, en todas las medidas realizadas, representada en la gráfica en trama de color verde. En cambio, la plantación de secano, únicamente en la primera medida se encontraba sin estrés, posteriormente pasa a una zona de estrés moderado (segunda, tercera y cuarta medida), para finalmente encontrarse con elevado estrés hídrico (quinta y sexta medida). Niveles intermedios de potenciales son los que presenta la plantación que ha sido regada con el objetivo de alcanzar un estrés hídrico moderado. Por tanto, la decisión de cuándo aplicar el riego de manera objetiva, vendrá determinada por el cultivo y el valor de potencial encontrado, así como del nivel de estrés que nos hayamos marcado entre los objetivos de manejo productivos.
Como conclusión, actualmente se dispone de equipos técnicos que con un manejo muy sencillo, nos proporcionan una información real del estado hídrico de la planta y por tanto de la necesidad o no de la aplicación del riego.
Amelia Montoro Rodríguez
Servicio de Asesoramiento de Riegos del Instituto Técnico Agronómico Provincial
Miembro de AERYD

Figura 1. Cámaras de presión tipo Scholander: a) medida de potencial hídrico con cámara alimentada con bombona de gas que proporciona la presión a aplicar, b) cámara sin bombona de gas, la presión es proporcionada por un pistón accionado manualmente.

Figura 2. Ejemplo de medidas de potencial hídrico de tallo en tres plantaciones de almendro.