El secretario general de Irrigants d’Europe, Adriano Battilani, aportó una visión europea al debate sobre el futuro del regadío durante su intervención el 17 de abril en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes celebrado en Ciudad Real.

En su comunicación, centrada en el marco normativo comunitario, Battilani analizó el principio “Water Efficiency First” (WEFF), incorporado a la nueva Estrategia Europea de Resiliencia del Agua. Este enfoque prioriza las medidas de ahorro y eficiencia antes de recurrir a nuevas fuentes hídricas o infraestructuras, una orientación que ya está influyendo en las políticas comunitarias.

No obstante, el representante europeo advirtió de los riesgos de aplicar este principio de forma simplificada. Según explicó, la eficiencia es necesaria, pero insuficiente por sí sola para garantizar la sostenibilidad del regadío en un continente caracterizado por la diversidad de condiciones climáticas, hidrológicas y agrícolas.

Battilani defendió la necesidad de un enfoque equilibrado que combine ahorro, innovación tecnológica e inversiones en infraestructuras hidráulicas, adaptadas a cada territorio. En este sentido, subrayó que limitar las soluciones únicamente a la eficiencia podría comprometer la capacidad productiva y la seguridad hídrica en determinadas regiones.

Durante su intervención, también puso de relieve que cada vez más decisiones que afectan al regadío se adoptan en Bruselas, lo que refuerza la importancia de la interlocución del sector a nivel europeo.

Con esta perspectiva, el secretario general de Irrigants d’Europe reivindicó un papel activo de los regantes en la construcción de las políticas comunitarias, con el objetivo de garantizar soluciones realistas y adaptadas a la diversidad del territorio europeo.